Archivos del día 17 de marzo del 2017

Capítulo I

marzo 17th, 2017
#consolacioneduca 

Comenzamos a contar la historia de las Hermanas de la Consolación en Vila-real.

Todo empezó hace 150 años ...

Siendo el alcalde don Francisco Verdiá, se reunió el Ayuntamiento para tratar del Hospital de la villa. Entraron en la sala la Junta de Beneficiencia y los mayores contribuyentes que, en número doble de concejales, habían sido convocados, asistiendo también el señor cura de la parroquia y otros sacerdotes:



"El señor Presidente manifestó el objeto de la convocación, que lo era deliberar sobre una reforma reclamada por la necesidad, referente al cuidado de los enfermos pobres acogidos en el Hospital municipal de esta villa y al efecto dijo que dicho servicio estaba confiado a una persona sola pagada del presupuesto particular del establecimiento; que de los datos que obran en la Administración del mismo resultan por término medio de ocho a diez enfermos existentes diariamente en tiempo normal y muchos más en las constelaciones; que por animado de buenos deseos que esté el enfermo no podrá asistir a todos con el esmero que se requiere y contra su voluntad quedarían en ciertos casos poco menos que abandonados los enfermos; que un mal tan grave debía remediarse a toda costa y que para ello creía indispensable nombrar los auxiliares necesarios para que las disposiciones del facultativo de cabecera se cumplan con la precisión debida, cuyo punto sometía a deliberación. Enterados los concurrentes discutieron sobre la materia, alegando cada uno de por sí las razones que tenían por convenientes y conformes todos con lo expuesto por el Presidente, respecto a la necesidad de mejorar la asistencia de los enfermos acogidos en el Hospital, predominó la idea de que dicho servicio es más propio de mujeres (sic) que de hombres, excepto en ciertas operaciones determinadas. Que conviene siempre confiarlo a personas prácticas en la materia, dotadas al mismo tiempo de la virtud necesaria, y que con tales circunstancias serían más fáciles de encontrar en las monjas de caridad.



En su virtud, teniendo en cuenta los grandes elogios que se hacen del resultado obtenido en los hospitales manejados por las monjas citadas; atendiendo al que de esta villa tiene local suficiente, para colocarlas decentemente, sin más reformas que la de unos simples repasos, cuyo coste no ha de pasar de 1.800 reales. Visto que las necesidades del establecimiento aumentan a la vez que el vecindario crece y que por lo mismo apremia la de aumentar el personal para asistir a los enfermos. Y considerando que el mayor gasto que ocasione el establecimiento de monjas ha de ser muy poco y de seguro quedará compensado con el mayor cuidado y quizá con la economía en el suministro de alimentos, el Ayuntamiento y asociados por unanimidad acordaron pedir al Ilustrísimo señor Obispo de Tortosa, cuatro monjas de caridad, dotadas con cinco reales diarios cada una pagado del presupuesto de Beneficiencia y entre ellas una priora con título de maestra de Instrucción Primaria, que se encarguen del cuidado de los enfermos pobres del Hospital, y al mismo tiempo que abran una enseñanza particular retribuida con el tanto mensual por alumna que se señale, cuyo producto queda al favor del establecimiento. Y al mismo tiempo resolvieron remitir copia certificada de la presente acta al Muy Ilustre señor Gobernador, suplicándole se digne aprobar esta medida."



Obtenida esta aprobación y habiendo entrado el Ayuntamiento en negociaciones con el señor Obispo de la Diócesis, don Benito Vilamitjana, se procedió a redactar el convenio que había de servir de contrato entre la Municipalidad y la Superiora General de la Consolación.

(continuará)



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