Noviembre 17th, 2007
Escrito por Manolo el 17 de Noviembre del 2007 en Manolo
Feia temps que volia compartir amb vosaltres una pàgina web, la d’un grup rocker —un de tants— de Vila-real. Ells son Imperfecto. Al menys, la cançò escollida per a la pàgina web no està mal, no?
Per a qui estigau enterats del que se meneja per ací i que pentineu ja alguna caneta que altra, dir-vos que abans eren els Bardos.
El cas és que el bateria és el meu tete Jose Vicente i donat l’èxit d’aquest blog —shhh… no vull sentir res!—, tenia el deute de donar-los a conèixer ací xDDDD. Com que he tardat en posar l’enllaç i ja sabeu com són els grups de música, voldria… Teteeee (o algú dels germans que visiten esta pàgina :-D), el grup encara està en actiu, no? Jejeje…
Vos deixe una de les cançons que tenen en la seua web: Afiladas agujas.
Salut!
Noviembre 6th, 2007
Escrito por Josevi el 6 de Noviembre del 2007 en Josevi
… (no vull mirar a ningú) espere que, per lo menos, vos reconforte.
THE THRILLS/TEENAGER
Formado en Dublín en 2001, este rozagante quinteto irlandés muestra las aptitudes necesarias para nadar y guardar la ropa, es decir, para trascender el ámbito clásico de sus influencias -su debut, “So Much fo the City” (2003), irradiaba devoción por las sensibilidades californianas de Brian Wilson y Neil Young, al igual que su segundo Let´s Bottle Bohemia (2004)- y acceder al circuito de potenciales candidatos al éxito masivo. La quejosa, casi líquida voz de Conor Deasy -no me importa, mi canción-del-verano fue “Grace Kelly” de Mika- parece nacida para el pop puro, y la banda teje alrededor suyo arreglos de campanillas, con mucho piano tintineante y gorgojeantes guitarras sobre un repertorio translúcido a primera vista pero repleto de oscuros recovecos y, ah, tonadas memorables. Desde la sorpresa inicial que suponen “Midnight Choir” o el tema titular, y a lo largo y ancho de “Nothing Changes Around Here”, “Lost Forgotten Song” o “Should´ve Known Better”, la materia con que se han moldeado estos sueños conectará con quienes como ellos rondan la treintena y se preguntan donde se extraviaron las irresponsables promesas de la adolescencia, por qué aquella frescura se ha ido marchitando a cada nueva lección de la vida, por qué ya no creemos en los himnos del pasado. ¿Habrá mejor temática para un álbum pop que la cresta de esa ola en la que se deja atrás el acné y se afronta la calvicie? Pocos grupos actuales barajan épica e ironía con tanto deleite, tan gozosas armonías vocales. Saludo pues a The Thrills y considero “Teenager” mi álbum pop del mes, al tiempo que me permito comunicarles que es demasiado pronto para envidiar la ufana juventud. Que esperen y verán.
Ignacio Julià
Octubre 5th, 2007
Escrito por Josevi el 5 de Octubre del 2007 en Josevi
THE HORRORS
STRANGE HOUSE
La cosa funciona así:una generación se adelanta en sus hallazgos y es ignorada, la seguiente reinvindica esos descubrimientos y adquiere rango de culto, la tercera recoge los beneficios regurgitando esa papilla ancestral en plan toma-el-dinero-y-corre. O lo que es lo mismo: los Sonics dan con el filón, los Fuzztones lo elevan a clásico y ahora The Horrors lo masifican en la era global. Formados en 2005 en Southend, Reino Unido, y lanzados definitivamente por un crudo video del notorio realizador Chris Cunningham -censurado en la MTV británica por el uso de las luces estroboscópicas-, llegan a su álbum debut como favoritos del semanario, desde hace décadas nefando, NME que desde Londres alimenta la rueda de la fortuna pop. La obertura con siniestra versión del “jack the ripper” de Screaming Lord Sutch sirve como salvoconducto si uno ha logrado traspasar esa portada donde los maqueados muchachos posan cual trasunto de New York Dolls y Cramps, y lo cierto es que en muchos momentos esa aleación de voz crujiente, ritmos secos, guitarras mordientes y Farsisa desbordado puede dar el pego: “Gloves”, “Sheena is a parasite” (la del famoso video), “Little victories” o el instrumental “Gil Sleeping”, por ejemplo. Sin embargo, me quedo con Fuzztones, como en su época prefería a Sonics. El rock´n´roll entró en un proceso de descomposición hace ya tiempo como para que, a fecha de hoy, algo como los Horrores pueda reproducir el ídem. Ignacio Julià
Junio 4th, 2007
Escrito por Josevi el 4 de Junio del 2007 en Josevi
WILD MAN FISCHER
Pronounced Normal
Collector´s Choice Music Pop/Stock
Una de las pocas cualidades que el rock no ha perdido por el camino es la de aceptar en su seno la anormalidad. La excentricidad, por supuesto, pero asimismo la locura. Daniel Johnston sería un ejemplo reciente, pese a su triste condición presente un privilegiado si le comparamos con Wild Man Fischer. Los problemas de Lawrence Wayne Fischer (Los Angeles, 1945) empezaron cuando su madre decidió que los cantos de su hijo, quien encerrado en su habitación aullaba ufano sus canciones favoritas, proyectando ritmos guturales y desafinando tonadas, eran síntomas de una enfermedad mental. En 1962 era expulsado del instituto por vocalizar en clase y un año más tarde su madre le internaba en el Camarillo State Hospital, donde le diagnostican esquizofrenia. En 1964 Solomon Burke le descubre en un concurso de nuevos talentos y se lo lleva de gira, pero en 1965 su madre volverá a confinarlo en una institución mental. En 1967 es Frank Zappa quien le apadrina y le produce el doble elepé “An Evening With…”. La relación se corta por una disputa económica y no volverá a grabar hasta que, en 1975, la tienda de discos Rhino de Los Angeles celebra su ignaguración presentando un single-anuncio cantado por Fischer. En 1977 llega su segundo álbum, “Wildmania”, y en 1980, el tándem de compositores/productores Barnes & Barnes, le patrocina el ahora rescatado “Pronounced Normal”, muestra inequívoca de su peculiar talento. “Todo lo que encontrarás será tramposos y mentirosos/mentirosos y granujas/y ladrones y estafadores/eso es todo lo que encontrarás/eso es todo lo que verás” canta con demente lucidez, sobre el negocio musical, en “Don’t be a singer”. Descrito por uno de los Barnes como “un gran disco que nos cuenta la historia del espiritu íntimo sin humillarlo”, el álbum incluye otras terribles verdades (“Watch out for the sharks”, “It’s a money world”), inenarrables versiones de “Yesterday” -también se adelantó a Johnston en su veneración por los Beatles- e “In my room” de Beach Boys, y concluye en la penosa confesión de desamor que es “My sweet little Cathy”, potencial hit de manicomio. Wild Man Fischer grabó dos discos más - “Nothing Scary” (1984) y “Sing Popular Songs” (1997)-, pero en la actualidad vive retirado y, dicen, feliz. Grabando “Pronounced Normal” también lo fue, se nota.
Ignacio Julià.